Actualización de RR. HH.: se ha cubierto el puesto de adversaria del villano. Evie Sage no recuerda haber presentado una candidatura.
Evie siempre ha procurado ser servicial y leal e implicarse únicamente en los actos de traición justos y necesarios. Sin embargo, una peligrosa profecía amenaza la magia de Rennedawn (por no hablar de que compiten con el rey Benedict para ver quién se hace antes con los artefactos necesarios para pararla) y las cosas empiezan a ser... más un problema grave que una simple trayectoria profesional.
La profecía no deja de apuntar en dirección a Evie. La magia de El Villano sigue eligiéndola a ella. Así que, si de todas formas van a tacharla de malvada, mejor hacer honor a su reputación.
Por desgracia, a medida que Evie se adentra en esta supuesta era de villana, su jefe empieza a comportarse como el héroe de una historia completamente distinta. Trystan se está acercando más de lo que podría considerarse prudente, aconsejable o mínimamente profesional, y la mira como si ella ya hubiera elegido de qué lado estar: el suyo.
Lo cual es un enorme inconveniente, dado que, si no consiguen salvar la magia, Evie podría convertirse en la mayor amenaza para el reino.