Ha sido rechazada por su compañero y desterrada del reino feérico. Pero nada podrá distanciar a Rosalina de sus cuatro príncipes bestia. Y tampoco nada podrá mantenerlos alejados a ellos.
Cuando Keldarion, el príncipe que es también mi compañero, me obliga a regresar al mundo de los humanos, sé que debo hacer todo lo posible por volver con él y con mis otras bestias. No sé qué está ocultando, pero debo darme prisa porque algo oscuro se cierne sobre el Valle Encantado.
Un extraño manto de hielo avanza sobre el reino del Otoño y todas las sospechas recaen sobre Keldarion. Mientras tanto, Farron, el príncipe del Otoño, ha sido acusado de conspirador y ha perdido el control de su tierra y de su pueblo. Si los cuatro príncipes no logran detener el terrible invierno y demostrar la inocencia de Keldarion, la guerra arrasará todo el reino.
Por si fuera poco, el príncipe de las Espinas (que no deja de hablar en mi cabeza) me ha propuesto un pacto perverso, el cretino de mi exprometido no acepta un «no» por respuesta, y la terrible maldición empeora cada día. Sí, la cosa pinta mal. A medida que pasan los días, me enamoro más de mis príncipes, aunque eso me ponga en peligro.
Ahora, más que nunca, debo reunir el valor suficiente para ayudar a Farron a detener la guerra. Y permanecer a su lado. siempre que no sea él quien me destruya primero.